lunes, 19 de marzo de 2012

Osciladores armónicos.

Osciladores armónicos.
Muchas veces las cosas más sutiles, son las que nos transportan a los eventos más intensos. El amor incondicional no se encuentra en las interacciones fuertes sino en las débiles, y curiosamente a mayor fragilidad y sensibilidad, mayor interacción con la inteligencia primigenia.

¿Casualidad?... No. 

Ciertamente hemos derogado el principio de incertidumbre de Heisenberg y lo hemos sustituido por la ecuación de decisión en las realidades supersimétricas. 

La opción que se configura en un escenario en el que cada ser decide desde el libre albedrío. Y no hay excusa, el amor incondicional requiere ejercer responsabilidad en la elección del SAO (Servicio al Otro)  o SAS (Servicio a Sí mismo).


Desde el sentir más sublime, la lógica de la flujogénesis de las emociones se activa con un poder inusitado nunca antes visto desde el momento en el que ejercitamos nuestra capacidad de "SER"  pues nos hace vibrar en el amor incondicional. 

Debemos dejar marchar a los que no nos aman desde el amor, pues no existe otro camino para trascender a la materia que la sutileza de la visión del "SER" como una unidad, está dentro de nuestra diversidad.

El compañer@ que se pierde o se gana, es una oportunidad para entender una vez más la compleja ecuación de decisión que nos afecta. Pues sólo así podremos transcender a la dualidad convolucionando los procesos incompletos, las indecisiones y los apegos.

Porque el principio es el final y el final es el principio, pero…La realidad se construye con decisiones en el continuo fluir del espacio-tiempo que no es otro que el presente continuo.

Bendiciones.